80.- Consideraciones en torno a la muerte voluntaria
94.- Lesiones por armas de fuego, Problemas médico-forenses

El ejercicio de la medicina es una actividad demandante, eso es bien sabido por todos aquellos que han dedicado su vida al estudio y desarrollo de la profesión, una labor tanto científica como humanística que lleva al uso de las capacidades intelectuales y físicas a extremos, pocas veces comprendido, en aras de dar el mejor servicio posible a los pacientes. Esto no lleva a plantearnos una interrogante: ¿qué sucede con la salud de los cuidadores?, ¿quién cuida de ellos cuándo se enferman?. Desde mediados de la década de los 70, estas inquietudes fueron el punto de partida de las investigaciones que buscaban respuestas a estas interrogantes.

El síndrome de agotamiento profesional o burnout, significa estar o sentirse quemado, agotado, sobrecargado, exhausto. Este síndrome presenta, tres componentes esenciales: el agotamiento emocional, la despersonalización y la falta de realización profesional.1 Suele afectar a personas con gran intervención social, profesionales que ayudan a los demás2, como médicos, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, odontólogos, profesores, entre otros.3 4 Esta afección es un factor que influye en la disminución de la calidad de atención a los pacientes y la falta de compromiso en la práctica médica.5

Es importante destacar que desde su descubrimiento en los años 70 diferentes autores han dirigido sus esfuerzos a determinar las características de esta patología en el gremio médico. De gran notoriedad es la Dra. Christina Maslach en colaboración con A. Pines, S. E. Jackson y W. B. Schaufeli6, cuyas investigaciones fueron de gran ayuda a diferentes profesionales e investigadores que tomaron estas proposiciones y las desarrollaron en trabajos prácticos en departamentos y aéreas clínicas para determinar la presencia del síndrome.

 

En lo siguiente mencionamos su frecuencia7.

En lo que respecta al personal de enfermería las diversas publicaciones existentes muestran una prevalencia del 30.5 al 39% y el género más afectado es el masculino.8, 9, 10 En lo que respecta al personal médico los internos y residentes se ven afectados entre el 76 y el 85%; es severo en el 52%. Los médicos generales se ven afectados en el 48%, los médicos familiares el 59.7%, los cirujanos generales en el 32% y los anestesiólogos en el 44%.11,12 El problema se ha encontrado también en cirujanos dentistas, aunque la prevalencia no es reportada. Para algunos autores todos los médicos en algún momento de su carrera presentan sintomatología de este síndrome.13

Se destaca que durante la revisión bibliográfica de este trabajo se ve que la afectación de esta patología es muy similar entre géneros y además se observan similitudes en la frecuencia entre el personal de salud tanto de entidades públicas como privadas. Otro elemento que resalta es que el entorno físico laboral y las posibilidades de enfrentar problemas legales son factores que acentúan los rasgos de agotamiento personal, despersonalización y cinismo.14

 

Signos de alarma.15

Existen varios tipos de manifestaciones que podemos considerar como signos de alarma o en ocasiones como parte ya del cuadro clínico en sí:

  • Negación: la persona afectada es la última en aceptar que tiene el problema.
  • Aislamiento: es frecuente que la persona afectada se retire de la familia, colegas y amigos.
  • Ansiedad: es la sensación persistente que tiene el médico de que algo malo va a suceder.
  • Miedo o temor: una sensación poderosa de temor de acudir al trabajo.
  • Depresión: este es uno de los problemas cada vez más comunes en médicos y estudiantes de medicina; es uno de los más frecuentes en este síndrome y por supuesto uno de los síntomas más peligrosos ya que puede llevar al suicidio.16, 17
  • Ira: Sus manifestaciones incluyen perder la calma y el control, manifestando un enojo exagerado en relación a la causa que es motivo del disgusto al tratar con compañeros, resto del personal o con los pacientes.
  • Fuga o anulación: el médico llega tarde o muestra un desinterés en el trabajo.
  • Adicciones: se inicia o aumenta el empleo de sustancias, que pueden ser prohibidas o no.
  • Cambios de personalidad: hay una incapacidad para confiar en el individuo.
  • Culpabilidad y autoinmulación: sienten que lo que desarrollan es prácticamente un castigo o bien tienen un sentimiento exagerado de ser indispensables en el trabajo.
  • Cargas excesivas de trabajo: el aceptar varios turnos o pasar mucho tiempo en el hospital para comprobar que todo está bien es otra manifestación de auto negación.
  • Comportamiento riesgoso: comportamiento no característico de la persona, el cual puede ir desde simplemente embarazoso, inapropiado e impulsivo; hasta peligroso en diversos ámbitos de la vida, incluyendo el sexual con conductas de riesgo.
  • Sensación de estar desbordado y con desilusión: Se percibe la sensación de no poder seguir trabajando con el mismo ritmo ni entusiasmo que al principio, tiene sensación de fatiga crónica.
  • Abandono de sí mismo: Se presenta un cambio en la pulcritud, higiene y arreglo personal. Hay cambios en el hábito alimenticio con pérdida o ganancia de peso exagerada.
  • Pérdida de la memoria y desorganización:  Existe dificultad para concentrarse y aprender. No se pueden recordar eventos importantes familiares y laborales. Puede haber trastornos del sueño.18

 

Para el diagnóstico definitivo

Se puede realizar el diagnóstico de esta enfermedad en base a tres pilares fundamentales19:

  1. Agotamiento emocional: sensación de restricción y depresión.
  2. Despersonalización: el trato a los pacientes y otras personas es como objetos.
  3. Baja realización personal: sensación de descenso productivo.

 

El cuadro clínico puede seguir la siguiente secuencia20:

  • Etapa 1. Se percibe desequilibrio entre demandas laborales y recursos materiales y humanos de forma que los primeros exceden a los segundos, lo que provoca una situación de estrés agudo.
  • Etapa 2. El individuo realiza un sobre-esfuerzo para adaptarse a las demandas. Pero esto sólo funciona transitoriamente (hasta aquí el cuadro es reversible).
  • Etapa 3. Aparece el síndrome de burnout con los componentes descritos.
  • Etapa 4. El individuo deteriorado psicofísicamente se convierte en un peligro, en vez de ser una ayuda, para los destinatarios de los servicios.

Para efectos científicos se propuso una encuesta (Maslach burnout inventory, 1986, MBI). Que ha tenido diversas aplicaciones y modificaciones. Esta encuesta nos ayuda  a determinar el grado de afectación en cada uno de los tres elementos.21

 

Instrumento de desgaste profesional de maslach cansancio emocional

  1. Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo.
  2. Me siento cansado al final de la jornada de trabajo.
  3. Me siento fatigado cuando me levanto por la mañana y tengo que ir a trabajar.
  4. Trabajar todo el día con mucha gente es un esfuerzo, es tensionante.
  5. Me siento quemado (desgastado), cansado por mi trabajo.
  6. Me siento frustrado o aburrido de mi trabajo.
  7. Creo que estoy trabajando demasiado.
  8. Trabajar directamente con personas me produce estrés.
  9. Me siento acabado, como si no pudiese dar más.

 

Despersonalización

1. Creo que trato a los pacientes de una manera impersonal, apática.
2. Me he vuelto más insensible con la gente desde que ejerzo esta profesión.
3. Me preocupa el hecho de que este trabajo me endurezca emocionalmente.
4. Siento que me preocupa poco lo que le ocurre a mis pacientes.
5. Yo siento que las otras personas que trabajan conmigo me acusan por algunos de sus problemas.

 

Realización personal

  1. Comprendo fácilmente como se sienten los demás.
  2. Trato muy eficazmente los problemas de los pacientes.
  3. Creo que influyo positivamente con mi trabajo en la vida de las personas.
  4. Me siento muy activo.
  5. Puedo crear fácilmente una atmósfera relajada con mis pacientes.
  6. Me siento estimulado después de trabajar con mis pacientes.
  7. He conseguido muchas cosas útiles en mi profesión.
  8. En mi trabajo trato los problemas emocionales con mucha calma.

 

0 = nunca
1 = pocas veces al año
2 = Una vez al mes
3 = pocas veces al mes o menos
4 = Una vez a la semana
5 = Pocas veces a la semana
6 = todos los días

Tratamiento

Durante el ejercicio de la medicina y carreras similares, el profesional debe buscar el mayor estado de equilibrio emocional y personal: tener una vida que comprenda sano esparcimiento y actividades que fomenten el crecimiento personal. Solicitar ayuda de otros profesionales o colegas no es una debilidad, es un acto preventivo, más que una acción opcional es un deber. En una carrera donde los deberes parecieran ser más que los derechos se debe fomentar una vida sana partiendo desde las aulas de clase; esta obligación no es solamente para los pacientes sino también de nosotros mismos y de los colegas, por ejercer un servicio tan importante para la sociedad como es la atención antes, durante y al final de la enfermedad.

Bibliografía

  1. Olivar C, González S, Martínez MM. Factores relacionados con la satisfacción laboral y el desgaste profesional en los médicos de atención primaria de Asturias. Aten Primaria 1999; 24: 352-359
  2. Caballero MA, Bermejo F, Nieto R, Caballero F. Prevalencia y factores asociados al Burnout en un área de salud. Aten Primaria 2001; 27: 313- 317
  3. Díaz Romero RM, Lartigue Becerra T, Acosta Velasco ME. sindrome de burnout. Desgaste emocional en cirujanos dentistas. Rev Asoc Den Mex 2001;LVIII (2):63-7.
  4. Fortoul van der Goes T, Varela Díaz M. La motivación en la enseñanza de la medicina. Rev Fac Med UNAM 1999; 42 (3):100-3.
  5. Palmer Morales LY, Gómez Vera A, Cabrera Pivaral C, Prince Velez R, Searcy Bernal R. Prevalencia del síndrome de agotamiento profesional en médicos anestesiólogos de la ciudad de Mexicali. Gac Med Mex 2005;141(3):181-3
  6. Axayacalt y cols. Síndrome de burnout, Arch Neurocien (Mex) Vol 11, No. 4: 305-309, 2006
  7. Albaladejo R, Villanueva R, Ortega P, Astasio P, Calle ME, Domínguez V. Síndrome de burnout en el personal de enfermería de un hospital de Madrid. Rev Esp Salud Pública 2004; 78(4): 505-16.
  8. Atance JC. Aspectos epidemiologicos del síndrome de burnout en personal sanitario. Rev Esp Salud Pública 1997;71:294-303
  9. Pera G, Serra-Prat M. Prevalencia del síndrome del quemado y estudio de los factores asociados en los trabajadores de un hospital comarcal. Gac Sanit 2002; 16(6): 480-6.
  10. Guevara CA. Henao DP, Herrera JA síndrome de desgaste profesional en médicos internos y residentes. Colombia Médica 2004; 35(4):173-8.
  11. Palmer Y, Gomez-Vera A, Cabrera Pivaral C, Prince Velez R, Searcy R. Salud Mental 2005;28(1):82-9.
  12. Hernández C. y Cols. Articulo Original El síndrome de desgaste profesional Burnout en médicos mexicanos. Departamento de medicina familiar, facultad de medicina familiar. UNAM
  13. Rocha Luna JM. Síndrome de Burn out. ¿El médico de urgencias incansable? Rev Mex Med Urgencias 2002;1 (2):48-56.
  14. Rocha Luna JM. Síndrome de Burn out. ¿El médico de urgencias incansable?. Rev Mex Med Urgencias 2002;1 (2):48-56.
  15. Rosenthal JM, Okie S. White Coat, mood indigo-depression in medical school. N Engl J Med 2005; 353(11):1085-8.
  16. AJ Ramirez y cols. Burnout and psychiatric disorder among cancer clinicians British journal of cancer © 1995 Stockton press.
  17. Javier Miravalles Gabinete Psicológico – San Juan de la Cruz 11, 2 Izq, Zaragoza 976 567 028 /www.javiermiravalles.es  Bibliografía recomendada de C.Malasch.
  18. Malasch and Pines (1977) the burn out síndrome in the day care setting child care quartely.
  19. Malasch and Jackson (1984) patterns of burnout among national sample of public contact workers. Journal of health and human resources administration.
  20. Malasch and Jackson inventory manual research    (MBI) edition Palo alto, university of California, Consulting psychologist press.
  21. Palmer Y, Gomez-Vera A, Cabrera Pivaral C, Prince Velez R, Searcy R. Salud Mental 2005;28(1):82-9.
  22. Javier Miravalles Gabinete Psicológico – San Juan de la Cruz 11, 2 Izq, Zaragoza 976 567 028 /www.javiermiravalles.es
80.- Consideraciones en torno a la muerte voluntaria
94.- Lesiones por armas de fuego, Problemas médico-forenses
Dr. Luis Guillermo Jiménez

Médico Cirujano / Investigador en Neurociencias