Tinnitus es un término de origen latín, procede de tinniere que significa sonar, emitir un sonido y desde que en 1981 en el CIBA Tinnitus Symposiun se definió como: “la sensación de sonido que no es producida por una señal simultánea acústica o eléctrica”, hasta la actualidad, es aceptado a nivel mundial.1 En 1996 sale a la luz el modelo neurofisiológico de Jastreboff y Hazell que ubica la génesis del síntoma en una o varias localizaciones de la vía auditiva, desde la cóclea o el laberinto posterior, hasta la corteza2 con un procesamiento errático que se interpreta por los centros superiores como un ruido y que dependiendo del significado asignado por el paciente, causará mayor o menor impacto en la vida diaria y el proceso de habituación será más temprano o más tardío. Debe diferenciarse de las alucinaciones auditivas, que son sonidos organizados como melodías o voces que acompañan, generalmente a cuadros psiquiátricos.3

La prevalencia a nivel mundial promedia un 20% de la población, en las diferentes series estudiadas(4,5,6,7,8) y ya desde principios del siglo XX, Politzer relacionó la presencia del tinnitus con la enfermedad otológica (2 de cada 3)9 y entrada la segunda mitad (1962), se reportó la asociación del tinnitus con hipoacusia neurosensorial (71%) y conductiva (65%)10, lo cual, aunado a que es considerado uno los síntomas más incapacitantes que pueda sufrir el ser humano, junto al dolor intenso y los trastornos del equilibrio11, nos obliga como médicos dedicados al órgano de la audición, a participar en la búsqueda de alternativas de ayuda para nuestros pacientes.

Existen diversas teorías que sobre los mecanismos de generación del tinnitus, ninguna de las cuales puede explicar este complejo fenómeno. El nivel coclear como mecanismo de generación del tinnitus tiene exponentes como Coles12 que propone un modelo con tres tipos de disfunción coclear involucradas: 1) reducción de la sensibilidad del sistema auditivo periférico, 2) reducción de la capacidad de resolución frecuencial y 3) desincronización en el ritmo de descargas espontaneas en las fibras del nervio auditivo; Zenner13 plantea cuatro tipos de tinnitus coclear, basados en la posible alteración en la cóclea, (tabla 1) mientras que Jastreboff14 identifica la descoordinación entre las células ciliadas externas e internas, y las alteraciones en la homeostasis del calcio, como las posibles causas del tinnitus de origen coclear.

tinituspainotB25-T1

Las teorías a nivel neural plantean que una actividad aberrante en la vía auditiva neural es interpretada erróneamente como sonido por los centros superiores auditivos.2 Uno de sus exponentes, Eggermont, sostiene que el tinnitus es provocado por la alteración espontanea de una neurona o un grupo de neuronas del nervio auditivo.15

En el nivel cortical se ubica la reorganización y reconocimiento del tinnitus. El origen del tinnitus puede tener lugar en cualquier nivel de la vía auditiva con marcada preponderancia en la cóclea, sin embargo la persistencia de la percepción y el significado atribuido, dependería de la corteza auditiva y sus conexiones con el sistema límbico, áreas prefrontales y sistema nervioso autónomo.2 Esto explica las diversas posibilidades de respuesta en cada individuo con tinnitus, ya que existe conexión entre la vía central auditiva y el sistema límbico, lo que produce un impacto emocional propio con repercusión sobre la calidad de vida, diferente en cada paciente.16 El modelo neurofisiológico propuesto por Jastreboff acoge esta tesis e identifica en la vía auditiva un papel fundamental en la detección del tinnitus, mientras que en el sistema límbico reposa el desarrollo de la molestia y la perpetuación de la percepción.14 y sobre esta premisa basa sus objetivos el Programa de Atención Integral y Oportuna al paciente con Tinnitus (PAINOT): disminuir el impacto, reducir el tiempo de percepción y por ende mejorar la calidad de vida17 a través de una propuesta para la sistematización en la conducción del paciente, la cual ha demostrado ser útil, tanto para el médico, que logra pesquisar las causas asociadas y ofrecer estrategias terapéuticas individualizadas, como para el paciente, que percibe la experticia del especialista que le atiende y le explica en lenguaje claro, adecuado a su nivel de comprensión, el posible origen de su ruido y alternativas de supresión de las molestias ocasionadas (figura 1)

tinituspainotB25-T2

Referencias

  1. CIBA Foundation Symposium. London: Pitman Books 1981; 25:300
  2. Herraiz C, Hernández FJ. Acúfenos Actualización. Ars médica Barcelona España 2002
  3. Roitman ID. Acúfenos (Tinnitus) Aspectos de su diagnóstico y tratamiento.
  4. Politzer A. Diseases of the ear. 5a ED. London: Baillere, Tindall and Cox, 1909.
  5. Graham JT, Newby H. Acoustical characteristics of tinnitus. Arch Otolryngol 1962;75:162-7
  6. American Tinnitus Association (ATA) Information about tinnitus, 1979
  7. Coles RR. Epidemiology of tinnitus: prevalence. J. Laryngol Otol Suppl 1984; 9:7-15
  8. Davis AC. National Study of Hearing. In Hearing in Adults. London: Whurr; 1995
  9. Parving A, Hein HO, Suadicani P y cols. Epidemiology of Hearing Disorders. Scand Audiol 1993;22: 101-107
  10. Axelsson A, Ringdahl A. Tinnitus a study of its prevalence and characteristics. Br J Audiol 1989;23: 53-62
  11. Herraiz C., Hernández FJ, Acúfenos Actualización. Ars Médica 2002
  12. Coles RRA. Classification of causes, mechanisms of patient disturbance and associated Counseling. Boston: Allyn and Bacon, 1995; 11-19
  13. Zenner HP. Systematic classification of tinnitus. UK , London Tinnitus and Hyperacusis Center, 1999; 17-19
  14. Jastreboff PJ. Phantom auditory perception (tinnitus): mechanisms of generation and perception. Neurosci Res 1990; 8:221-54
  15. Eggermont JJ. Correlated neural activity and tinnitus. En: Herraiz C, Hernández FJ. Acúfenos Actualización. Ars médica Barcelona España 2002
  16. Squire LR. The medial temporal lobe memory system. Science 1991;253:1380-1386
  17. Ledezma JG, Programa de Atención Integral y Oportuna al paciente con Tinnitus, en: Acta Otorrinolaringológica, vol 22 (1) 13-15.
Dr. José Gregorio Ledezma